El 2013 empezaba de una manera inesperada. Un gripazo inusual en mí me dejaba totalmente KO anulando durante más de una semana mis capacidades gustativas y olfativas, obligándome a cancelar más de una quedada cervecera. Así es que a partir de la segunda quincena he tenido que ponerme las pilas y vive Dios que lo he hecho. Esto ha sido sin duda lo mejor que ha pasado por mi garganta durante estos últimos días de enero.
P2, escatológico nombre (o no?) para una birra que es petroleo puro. Más que Porter quizás Stout, pero sea como sea, sabrosísima y sorprendente.
Poco amante (aún) de las lámbicas, deducía que esta Cuveé René no me iba a dejar indiferente. Aunque muchos quizás considerarán que el maridaje con las gambas es poco ortodoxo, cromáticamente no hay nada que discutir. Muy buena.
Más estilos, ahora una Barley Wine, la Blithering Idiot de la americana Weyerbacher, otra señora cerveza, degustada con calma y sin prisas ante el ordenador.
Apurando el mes, cayó esta Thornbridge que ya llevaba tiempo en la despensa (no tanto como la Kriek). Normalmente las Vienna Lager acostumbran a satisfacerme y esta vez no falló tampoco
Llegamos al momento 'lúpulo' con Zona Cesarini como indiscutible ganadora del mes. Menudo pedazo de cervezón llegado de la vecina Italia via Málaga. Espléndida, espero repetir compra en breve.
También lupulada, contundente y oscurita, esta Stone, calificada como Ale pero a mi parecer más bien una Black Ipa. Bueno, así ha ido enero (6 cervezas, 6 estilos, 5 países) un mes que empezó desastrosamente y que al final me ha dado casi tantas satisfacciones como recibir un sobre de Bárcenas.



