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lunes, 16 de noviembre de 2009

Rosita. Té nom de dona i és de Tarragona


Foto desenfocada aparte (gajes del no-oficio y de las prisas), había estado reservando mi última Rosita de mis sedientos familiares y de mi misma voracidad para poder mostrárosla en todo su esplendor (y ya veis el resultado). La verdad es que esta cerveza me gustó desde el día que la probé y he ido contagiando mi entusiasmo a tanta gente, que en cierta manera, y gracias a la colaboración del buen amigo MC me he convertido ya en el pseudo distribuidor de la misma en Valencia. De las denominadas "artesanas" es una de mis favoritas (aunque dada ya la tirada que realizan y sus amplios canales de reparte, empiezo ya a dudar de si debemos considerarla artesana o no). La verdad es que las buenas gentes de La Gardenia, en Alcover, Tarragona se lo han currado y esta birra de 5,5º (que encierra una historia familiar de antepasados indianos y demás) entra muy bien y te deja un saborcito a miel (entre otras cosas) encantador. La tomo muchas veces a hora vespertina pero hoy la he elegido para acompañar una sopita de caldo de pescado con fideos y media pechuguita de pollo a la mostaza (nimieces para un cuerpo como el mío). Además de la Rosita clásica, esta gente de Tarragona fabrican la Rosita d'Ivori más ligera y la Negra de Avellanas (que espero poder comentar en un futuro próximo pues ya casi no recuerdo ni cuando las probé). Mención aparte merece su modelo Picant de 75 cl y supuestamente rosada y afrodisíaca que acabó siendo un experimento fallido. Además recientemente han sacado la Rosita Blue que, según tengo entendido, se comercializa sólo en el Hotel Arts de Barcelona (espero encontrarla). Aunque para Rositas (esto va dedicado a los valencianos).... Rosita Amores

miércoles, 28 de octubre de 2009

Altura de Vuelo. Valenciana con nombre y apellidos


No lleva aún ni un año entre nosotros pero se ha convertido ya en una fija de mi despensa. Altura de Vuelo es hoy por hoy y siempre según mi paladar la mejor de las cervezas artesanas valencianas (hay pocas pero las hay). Detrás de la elaboración de esta (como ellos la definen) infusión de cebada fresca malteada y flor de lúpulo en agua de Casas del Rey (Requena), Valencia, está la sabiduría de Diego Fernández Pons, un enólogo reconvertido en maestro cervecero que después de darle mil y una vueltas al asunto ha acabado pergeñando esta cerveza de 4,2º que no está pasteurizada ni filtrada y que presenta por ello los típicos sedimentos en la botella. La elaboran de manera prácticamente familiar en una vieja (ahora reconvertida) cooperativa vinícola que espero visitar en breve. Del diseño se ha encargado otro de los hermanos de la familia, Jacobo, con quien siempre es un placer charlar sobre este nuestro apasionante mundo de la birra. Hoy me las prometía muy felices y pensaba degustarla acompañando un (al igual que ayer) austero plato de pechuga de pollo a la plancha con escalibada (no estoy de dieta pero lo parece) pero la irrupción en escena del pequeño vikingo me ha llevado a engullirla pues el pequeño ha demostrado la misma pasión compulsiva, aunque antes de tiempo, que su padre... Cosas de la genética!!!
PD: Cervezas Fernández Pons también elabora una ecológica, de nombre Entresendas que desafortunadamente aún no he tenido la oportunidad de degustar.