Como es habitual, la jornada del viernes consistió en la tradicional visita a la fábrica (vista una, vistas prácticamente todas) que afortunadamente transcurrió de forma rápida. Vimos la sala de cocción y también la zona de embotellado y empaquetado.
El sábado fue la jornada de intercambio en la misma fábrica durante la cual conseguí buenas piezas y muchas novedades principalmente de los campos que más me interesan, chapas y posavasos. Después vino el reparto de regalo a los asistentes y la comida y foto de familia (borrosa por la impericia de quien tomó mi cámara, qué le vamos a hacer!) y vuelta a casa via Granada (imponente Sierra Nevada, toda blanca ella).
Tanto a la ida (por Albacete) como en el regreso por el sureste, la banda sonora elegida en el coche corrió a cargo de Andrés Calamaro, La Pulquería, Poncho-K y Dani Flaco. Por supuesto, a la altura de Ubeda, un homenaje al maestro Sabina.
