En un claro guiño a ese aeropuerto sin aviones, correctamente facturada y etiquetada nos llega una nueva cerveza artesanal, la 2.0 desde Castellón. En realidad está operativa desde septiembre pero hasta ahora no había tenido la oportunidad de probarla. Por fin, este viernes, en una presentación hecha en la más que recomendable tienda Godé (al lado de casa y a la que dedicaré más atención al final del post) la pude por fin catar.
De la presentación se encargaron sus 'ideólogos' Pablo y Noelia, quienes nos comentaron como sus inquietudes cerveceras nacieron de su experiencia 'Erasmus' en Polonia y como decidieron hacerla realidad movidos en parte por el espíritu del movimiento 'Slow Food'. Del tema estrictamente birrero se encargan las gentes de Montmirà, en L'Alcora. Allí se elabora la 2.0 con 6 maltas (predomina la Pale Ale) y 3 lúpulos. La cerveza se embotella sólo en atractivo formato de 75 cl (pensado para la restauración) y la etiquetan manualmente en casa sus creadores. Hasta el momento han realizado una tirada total de 1000 botellas.

Una vez servida, la espuma es poco persistente y a mi gusto estaba (la que probé) un poco baja de carbónico. Aún así el resultado final está muy buen conjuntado, es una cerveza muy equilibrada, mucho más fácil de beber que lo que a priori podría parecernos por su aroma bastante intenso. Predominan las maltas sobre el lúpulo, y aunque personalmente prefiero cervezas con mucho más cuerpo eso no impide reconocer que 2.0 está muy bien conseguida. Como datos adicionales comentar que sus creadores, con el nombre elegido han querido jugar con la dualidad artesanal /modernidad y así encontramos en la etiqueta diversos códigos QR que nos llevan a descargarnos información del producto y videos de la província de Castellón, área principal de distribución de la cerveza. Les deseamos mucha suerte tanto a ellos como a los responsables de la más que interesante tienda-gastroclub Godé, quienes han apostado por las cervezas artesanas (además del vino, cava y otros productos) pero no sólo las valencianas, sinó que en sus estanterias encontramos representación de marcas gallegas como Gallaecia o Menduiña, madrileñas como Cibeles, toledadas como Domus, catalanas como Rosita, De Dues o Santa Margarida e incluso leonesas como Aora.

