Mostrando entradas con la etiqueta Saaz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Saaz. Mostrar todas las entradas

sábado, 11 de diciembre de 2010

Mañanita de Boutique y Abadía

Mi último post (hasta éste) hablaba de unos jóvenes empeñados en hacer buena cerveza y el de hoy demuestra como la edad no es inconveniente para llevar a cabo tan espumoso sueño. Esta es la historia de dos amigos valencianos jubilados que se empeñaron en dedicar su nueva etapa a la elaboración de nuestro brebaje preferido, después por casualidad conocieron a un químico y más tarde se les unió un exdirectivo de Heineken (El Aguila) y así como quien no quiso la cosa nació Abadía Española, una cerveza que inició su andadura hace 2 años pero que hasta hace poco tiempo no dio el salto a las cadenas de distribución. Su producto principal, embotellado en 33 cl y 75 cl, es una rubia de 5º que me sorprendió gratamente

Ahora se han atrevido con un producto arriesgado pero interesante, una cerveza de invierno, de 7º, elaborada como si un vino se tratara, algo así como una 'lambic', salvando las diferencias. Sorprende su escasa por no decir nula carbonatación (cosa que en un primer momento choca) aunque presiento que unos meses más en botella la van a redondear y mejorar aún más.

La presentación la han hecho esta mañana (sábado) en casa de unos viejos conocidos, los amigos de La Boutique, y allí nos hemos reunido otros tantos cervezófilos disfrutando de una buena compañía y un rato agradable degustando este nuevo producto del cual se ha hecho de momento una tirada limitada de 200 ejemplares.


Durante la charla hemos conocido como empezaron trabajando con una receta casera de cerveza (ya las abuelas valencianas se pusieron manos a la obra), como gastan lúpulo de Carrizo y flor de lúpulo de Saaz, malta que caramelizan ellos mismos en un horno en la cervecería y otras curiosidades y datos técnicos que esperamos conocer de primera mano en una próxima visita a sus instalaciones. Sin duda una mañana provechosa en la mejor de las compañías

miércoles, 8 de septiembre de 2010

La cata cervecera del verano... y van 6!!!

Desde hace 6 veranos cultivo la sana costumbre de organizar una 'cata' de cervezas en Penáguila, interior de Alicante, pueblo de mi Sra y de su familia. Aclaro que ni soy un profesional de esto ni mucho menos me lo creo. En realidad se trata de un didáctico ejercicio gastro-alcohólico entre amigos que consiste en probar diferentes birras en un ambiente distendido y relajado. Los primeros años, esta experiencia se redujo a probar 12 cervezas rubias, tipo lager/pilsen pero con el tiempo y en sucesivas ediciones han ido pasando por la mesa y por los paladares de los participantes (10 en nuestro debut, 22 este año) todo tipo de estilos y denominaciones: IPA, Alt, Porter, Stout, trapenses, etc... agrupadas en ternas. La idea es dar a conocer tipos de cerveza que mucha gente no conoce ni ha probado y opinar que tal nos parecen, darles una puntuación, etc, etc..

Esta ocasión y como agosto se presentaba subido de temperatura, decidimos iniciar la 'catadura' con unas cervezas light/bajas de graduación y optamos por Guineu Riner, que no acabó de gustar (lo suponía) a los presentes a pesar de sus puntuaciones en ratebeer, Cruzcampo Light y Saaz, de Damm, que a la postre fue la preferida de la terna. El siguiente triangular lo disputaban artesanas valencianas... a saber... Lluna, Montmirà Columbretes y Tyris, que fue la clara ganadora en las votaciones. Para hacer una pausa ante un final de jornada que iba a estar por todo lo alto pudimos degustar 2 cervezas aportadas por asistentes a la cata y que habían sido adquiridas en sus viajes de verano. Fueron Garimba (cerveza en 'canario'), una artesana de la isla de La Palma, que... ni fu.. ni fa... y Norlands Pils, una rubia noruega que gustó, como era de preveer. Empezaba entonces el plato fuerte, birras de alta graduación envejecidas en barrica como Old Fohghorn, Samuel Smiths Yorkshire Stingo o Pannepot Vintage Reserva 2005. Sorprendentemente para mí, encantaron al personal, obteniendo 2 de ellas algunas de las máximas puntuaciones de la velada, siendo la Pannepot la preferida de la afición. Para rematar la tarde y antes de la cena, una Brew Dog Tokio, que con sus 18,2º, era la cerveza más 'heavy' alcoholicamente hablando que ninguno de los presentes había probado y que se quedó en algunos de los vasos. Al final te quedas con la sensación de disfrutar entre copas y entre amigos, de pasar 2 horas, 2 horas y media hablando de cerveza, probando birras, sacando conclusiones, entre un grupo de personas de las cuales el 90 por ciento no suele degustar este tipo de productos y os confieso... lo pasamos en grande. Estáis todos invitados!